Nuevas gestiones: Es hora de hacer la diferencia


Las nuevas gestiones parecen que comienzan con bríos inusitados, después del clamoroso fracaso de las anteriores gestiones gubernativas. Como lo explicó el gobernador Pedro Bogarín Vargas, y como ya escribimos anteriormente en esta columna en el periodo de la segunda vuelta, cuatro años de gobierno será poco si es que no se toman acciones y seguimos haciendo más de lo mismo, y mucho, si se tienen iniciativas y se saben tomar decisiones. Recalcó el gobernador en que solamente tiene cuatro años para demostrarnos que no solamente fueron promesas sus ofrecimientos de campaña. Nada más cierto, por supuesto.

Para tener un gobierno con resultados es saberse rodear de la gente adecuada. Pero el tema del día es el de la “lucha contra la corrupción”, caballito de batalla que hubiera utilizado el mismo Tirifilo si hubiera tenido la oportunidad de meterse a la política. La lucha contra la corrupción no debe hacernos olvidar los otros problemas. Es necesario darle sostenibilidad real a los programas y que los funcionarios conozcan sus roles y responsabilidades. El reciente proceso de implementación del Sistema de Control Interno en las entidades del Estado va a ayudar, siempre y cuando creemos en él.

Las nuevas gestiones necesitan guerreros, funcionarios corajudos y no tener a aquellos que les tienen en pindinga a los trabajadores con la amenaza permanente de los memorándums y el maltrato. Si observan esto y no corrigen desde el arranque, puede ser el comienzo del fin. Porque algunos llegarán creyéndose la última chupada del mango o diciendo que vienen de dar cátedras en la Escuela

de Negocios de Harvard. Necesitamos romper esquemas, porque, el gobernador, en este caso, delineará las políticas regionales y son los funcionarios de confianza, en primer lugar, quienes deben implementarlas. Porque deseamos revertir el fracaso del periodo anterior.

Siempre acostumbro citar a Benito Mussolini, quien expresaba de manera graciosa que “Gobernar un país latino no es difícil; es inútil”. Porque el arte de gobernar comienza cuando las entidades cuentan y conocen sus misiones y visiones pero que, desgraciadamente, muchas unidades ejecutoras del Pliego regional no las tienen, porque interpretan mal la ´Ley del procedimiento administrativo general´ y ya vemos las consecuencias. Lo peor es que muchos burócratas bloquean este tema para evitarse complicaciones.

A despecho de lo que he expresado en los párrafos precedentes, los gobiernos regionales serán más productivos cuando exista un real proceso de descentralización. Solo así tendrán la oportunidad de formular sus propias leyes y normas de acuerdo a su realidad social, dando paso a las iniciativas generales, por lo que debe tratarse este tema con suma urgencia y de lograrlo, los gobiernos regionales y locales serán más eficientes. No dudo que Pedro Bogarín recogerá esta idea y la plasmará como iniciativa legislativa y César Villanueva Arévalo estará presto a recogerla… Les deseamos éxitos a las nuevas gestiones. Sus éxitos serán los nuestros. [Comunicando Bosque y Cultura].