Fecha: 19 de septiembre, 2018 - 11:17 pm

Vergüenza ajena por los candidatos


Tenía estudiantes y aún lo sigo teniendo (tanto de nivel secundaria y superior), que exponen y argumentan con mucha lucidez temas de su propia investigación. Lo hacen con toda facilidad, con toda seguridad. Lo hacen sobre todo con la certeza de la convicción sin lugar a equivocarse de los términos conceptuales que van expresando. No les permito que lean en una exposición, porque esto le quita toda la independencia corporal y mental al ponente. Dependen solo de una guía que lo visualizan de rato en rato, para tomar con mayor viada la parte argumental del tema que van tratando.

Resulta que esto que le estoy compartiendo de mi trabajo académico diario, que son protagonistas mis alumnos(as), si les ponemos en competencia verbal expositiva con algunos de los candidatos al gobierno regional, sobre todo de dos que logré mirarlos (Walter Grundel y Manuel Aguilar), siendo aspirantes al cargo político del gobierno regional, anuncien su propuesta leyendo y leyendo pésimo. Mis alumnos(as), de hecho salen ganando por la seguridad expositiva y temática que tienen y por la capacidad verbal que logran con cierto lujo expresar.

Para empezar estos candidatos Grundel y Aguilar (los demás seguramente también, solo no logré observarles), por lo menos si tuvieran algo de decencia, se retirarían de la competencia electoral, porque no se están presentando al público como líderes o referentes políticos, y desde ya no son ejemplo para la juventud estudiosa.

El estudiante al mirarlos leer el supuesto programa que pretenden ejecutar, piensa lo siguiente: “si él, que se presenta como profesional aspirante al manejo del gobierno regional, lee su programa, no explica nada, y lee mal, yo también me hallo justificado a hacer lo mismo”.

Un estudiante regularmente conformista podría pensar así. Ya de todas maneras el mal ejemplo está dado por aquellos políticos que tienen escrito su programa en el papel, y no lo muestran absolutamente nada en la cabeza, mucho menos en la conciencia.

Desde la esfera nacional con jefes de estado y congresistas que defraudaron y siguen defraudando al país, con gobernadores regionales y alcaldes, que hace décadas lo vienen mirando a estos cargos políticos con el sueño más apetitoso del negocio.

Al diablo con el término servicio. No pretenden servir absolutamente nada, porque no son ideales al servicio: es decir, no tienen preparación académica fluida, por lo menos para expresarse y argumentar las propuestas que dicen tener; no tienen la capacidad moral suficiente como para denunciar a la autoridad que le antecedió.

JUECES Y FISCALES DE VERDAD

En tiempos electorales las nuevas autoridades elegidas asumen el cargo el 01 de enero. Y lo indignante, estrenan el cargo con borrón y cuenta nueva. No investigan nada, no le hacen el seguimiento a la autoridad que pasó, no realizan en absoluto ningún tipo de auditoría. No lo hacen porque tienen rabo de paja. No lo hacen para que a él la próxima autoridad elegida, tampoco le siga ningún proceso de investigación.

Los gobiernos regionales necesitan que ese gobernador(o alcalde) sea un verdadero líder para cumplir su palabra hecha promesa en campaña; un gobernante o un alcalde necesita que tenga el carácter de neutralidad: a nadie más, a nadie menos; primero, segundo, tercero y hasta el último los intereses del pueblos: velar por los intereses del pueblo. Pero estos falsos políticos y verdaderos fariseos, su administración es como una línea de tiempo familiar: Primero, segundo, tercero y hasta el último, velan por los intereses personales, familiares y de grupo: esos que se les escucha gritar en sus campañas.

No hay político que cuando termina su periodo de alcalde, presidente o congresista, termina lleno de propiedades. Miren nomás señores sanmartinenses, decenas de “inmaculadas” (farmacias)  en toda la ciudad y la región. Su dueño fujimorista  pretenderá ser candidato una vez más el 2021.

Maduremos la conciencia amigo lector. No hagamos más rico al que ya lo es en exceso, gracias al desamparo y marginación de todos los pueblos; no hagamos que se construyan su propio futuro explotando y burlándose de tu propio voto.

Estoy de la idea que se cierre por ejemplo ese Congreso que no sirve para la bendita cosa. Por más que esos señores, (si se les puede llamar señores), gracias al ultimátum de Vizcarra, empezaron a ponerse las pilas para dar pase inmediatamente al trámite electoral para la convocatoria al referéndum.

Este referéndum debe crear como efecto una profilaxis. Para que todas nuestras instituciones públicas, desde la Constitución pasando medularmente por las entidades judiciales (CNM), con jueces y fiscales, deben ser totalmente reformados, lo que para la señora K y para su amplio grupo del fujimorismo, les aterra, porque saben que con jueces y fiscales de verdad, ya se les llegó la noche.