Fecha: 10 de septiembre, 2018 - 4:50 am

Ataques y contraataques


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La política nacional está muy movida, nadie sabe a ciencia cierta el desenlace de la confrontación Keiko/Vizcarra, a continuación un rápido esbozo.
Defenestración de PPK y destrucción de kenji: defenestrar a PPK de la presidencia y en simultáneo destruir a su hermano Kenji y al grupo parlamentario disidente hinchó el poder de Keiko, a tal punto que se creyó invencible. Era la hora de ‘conversar’ con Vizcarra –Keiko reveló que se reunió con el Presidente dos veces-, la idea, que haga lo ella quisiera. Con un títere en palacio el camino al 2021 estaba allanado.

Tercera reunión negada por Vizcarra: la tercera reunión tuvo a Daniel Salaverry como interlocutor del fujimorismo, la respuesta de Vizcarra fue agua helada para Keiko, el Presidente lo rechazó, iniciando así el rompimiento.

La ofensiva de Vizcarra: el mensaje por fiestas patrias fue la ocasión escogida por Vizcarra para pasar a la ofensiva, ahí anunció reformas políticas y judiciales, destaca la no reelección de los parlamentarios y la realización de un referéndum.

Balance de la confrontación: la aprobación de Vizcarra subió en un mes 16 puntos, de 27% a 43%, mientras que el Parlamento, cayó al récord histórico de 7% de aprobación, lo mismo que la popularidad de Keiko que se desplomaba al 15%. Keiko está debajo de Julio Guzmán (21%) y de Verónika Mendoza (20%).

La contraofensiva de Keiko: Keiko Fujimori decide grabar un mensaje en video declarando la guerra al gobierno de Martín Vizcarra, el vídeo fue un error, las entrevistas televisadas fueron desastrosas, la razón salir a blindar al cuestionado e impopular fiscal de la Nación, Pedro Chávarry. Keiko presa de su desesperación por las encuestas, además, hizo público, que tanto ella como Vizcarra habían mantenido “reuniones reservadas”. La idea presentar al Presidente como un mentiroso y crear condiciones para echarlo de palacio, por haberlo negado públicamente.

Las tareas de Vizcarra: en primer lugar contar la verdad, tiene que revelar que conversó con keiko, que se ofrecieron mutuamente, antes de que el fujimorismo termine construyendo el andamiaje para su vacancia. Vizcarra no debe olvidar que keiko con Chávarri en el Ministerio Público tiene la tenaza con la que buscará, no sólo, que doble el espinazo, sino echarlo de palacio.

El presidente además, tiene que insistir en las reformas propuestas, apuntando a la cuestión de confianza, para eso debe llevar los proyectos de reforma al parlamento, si no se consiguen los 66 votos necesarios, simplemente corresponde disolver el congreso. Y con eso, es más que evidente y previsible establecer quién ganó y quién perdió con esta confrontación.