Fecha: 16 de mayo, 2018 - 3:35 am

Cuando lo importante no es muy importante


Si nos ponemos a revisar los debates que encontramos en las redes sociales, nos damos cuenta, una vez más, que lo realmente importante no se discute, no se debate y no se analiza.

Nadie quita que tener un jugador menos en nuestra selección, de no tener al capitán Guerrero en el Mundial de Rusia pueda crear debate, y es que el fútbol se ha convertido en la gran sensación de esperanza de que en el país sí pueden pasar cosas bonitas y ver la garra de un equipo que nadie confiaba tener un cupo en el Mundial después de 36 años, hace que volvamos a soñar y a creer que en el Perú también suceden cosas buenas.
Pero a priorizar este tema, ante tanta situación que preocupa, como el circo que se crea a diario en el Congreso, de eso ya se ha hablado mucho, que hoy no nos indignamos cuando no recibimos servicios de educación y salud de calidad, esos temas que dejaron de ser importantes para ser la realidad nacional y verla como un tema “común”, realmente debería preocupar.

Y es que a veces indignarnos parecería que no sirve de nada, pues por más que el país se movilice ante tanta impunidad casi nada podemos hacer, pues los políticos de turno son quienes determinan lo que más les conviene a ellos y no a las mayorías.

En la educación también se debería incluir la información sobre la realidad nacional y conocer quiénes son nuestros congresistas y de vez en cuándo saber cuáles son sus proyectos presentados buscando ser ley o modificarlas y es que desde las universidades, ese tema parecería una utopía que llegue a suceder.

Pero estamos nosotros mismos, quienes a diario debemos informarnos, pues de esta manera evitamos formar opinión solo por lo que nos cuentan, pues hasta pereza ya tienen algunos de analizar lo que sucede.