“El señor presidente” Miguel Angel Asturias y el realismo mágico en Latinoamérica


Galardonado como el Premio Nobel de literatura 1967, la obra de Miguel Ángel Asturias se caracteriza por introducir en nuestra literatura el realismo – mágico, en donde su visión enfoca la historia de América como una crónica de lo real maravilloso, que conjugada con la magia de su estilo logra integrar lo real con lo fantástico, sin dejar de lado la denuncia y la protesta social.

Estudió leyes y vivió la época turbulenta de la dictadura del tirano Estrada Cabrera. Se graduó en Derecho con la tesis: “El problema social del indio”.

En medio de refriegas y choques estudiantiles contra el régimen, sus familiares lo sacaron a Francia, donde estudió en la Sorbona (Paris) las tradiciones de la cultura Maya-quiché. Y es así que en 1927 traduce el libro sagrado de los Mayas: “El Popul Vuh”.

En 1944, por primera vez se celebraron elecciones libres en Guatemala. Asturias colaboró y ejerció por un tiempo el cargo de Ministro Consejero en Buenos Aires, donde tuvo la oportunidad de publicar algunas de sus obras. Todos los temas de su creación literaria son una constante y permanente denuncia de las injusticias sociales. Su trilogía bananera reivindica la cultura indígena y denuncia la invasión norteamericana y el imperialismo económico de las compañías internacionales.

El Señor Presidente.
“Los mendigos políticos”, como cuento, inicialmente fue el génesis de lo que después vendría a convertirse en la gran novela “El Señor Presidente”. El tema de esta obra, una de las más grandes novelas contemporáneas, traducida a casi todos los idiomas cultos, trata sobre la opresión de una dictadura en Suramérica. Desde Palacio el mandatario extiende su maléfico poder envenenado todo el ambiente y aunque no esté presente –sólo aparece en dos oportunidades –sólo aparece en dos oportunidades— se siente patéticamente el peso de su presencia que atosiga y asfixia todo a su paso. Uno de sus acólitos, el Coronel Parrales Sonriente resulta asesinado. Cantidad de testigos obligados, que no saben nada, temerosos de los esbirros del poder judicialmente, se ven obligados a declarar y culpar al general Eusebio Canales y al licenciado Abel Carbajal, cuando en realidad fue un mendigo idiotizado quien lo hizo por casualidad. Una mujer con un niño en brazos trata de ayudar a los involucrados, pero es descubierta y apresada. No se le permite ni siquiera amamantar a su hijo, quien muere y ella es vendida a un burdel donde se vuelve loca.

Cara de ángel (era bello y malo como Satán), hombre sin escrúpulos, era persona de confianza del dictador y sin embargo se enamora de Camila, la hija del general Canales con quien se casa y prepara la fuga para salvarla de una muerte segura.

La venganza del presidente es terrible, refinada y falsa, pues hace creer a “Cara de ángel” que su mujer es ahora su amante y creyéndose esa mentira, muere de aflicción en ese tétrico calabozo.

El asunto principal de la novela es la impotencia frente al mundo despiadado y aniquillador del Presidente. Ante la tiranía sangrienta solo queda la muerte.

En realidad el retrato del Presidente coincide con el dictador Estrada Cabrera, con gafas oscuras, de carácter sanguinario y desalmado que trata a todos con despotismo.

Lo que se muestra en el fondo de la obra es la vida política y social de los pueblos degradados por la corrupción e impunidad. La crueldad desmedida se convierte en una constante sistema del sistema político. Miguel Ángel Asturias dice: “Los más importantes de mi libro es el estudio de la degradación de los valores morales de todas las capas de la sociedad, de arriba y de abajo”

Es tan doloroso como cierto lo que dice el crítico estadounidense Donald Show. “Si el presidente utiliza el “amor” para destrozar a Niña, Camila y “Cara de Ángel”, cómo no reconocer que el mensaje (conclusión) del libro es el triunfo inevitable del mal?”

En caso concluye el arquitipo latinoamericano del dictador siniestrado
Pero la denuncia alegatos y condena de tamañas injusticias, quedan registradas por Asturias en la memoria de su pueblo para seguir luchando.