Fecha: 13 de abril, 2018 - 4:50 am

Tiempo de Compartir en Creciendo Feliz


En setiembre del año 2000 comenzó en Tarapoto a escribirse una historia de amor, una aventura por compartir con hermosas mamitas gestantes, bebes , niños y niñas muy pequeñitos, un largo camino de crecimiento a partir de exploraciones y experiencias de aprendizaje en un lugar cálido, familiar, amable en donde todas las voces puedan ser escuchadas, Naciendo en el año 2000 como programas especiales para gestantes y bebes y esta primera trayectoria debo mencionar ya agradecer la valiosa compañía de la profesora Lucy Mendoza Cueva, en todos estos años hemos contamos con personas muy valiosas que me han dotado de experiencia y cultura en la educación del niño pequeño.

Hoy que decido compartir mis experiencias las reconoceré al compartir los aportes de Creciendo feliz en la educación de tus hijos. El año 2007 nacemos como Creciendo feliz sala de Estimulación temprana con la llegada de Miss Rossi Estremadoyro, bellísima persona con la cual viajamos en una camioneta a visitar algunos pueblos cercanos y deleitar con su encantadora voz a niños que jamás hubieran pensado verla. Hoy en día después de 17 años, hemos diseñado ambientes convirtiéndolos en el tercer maestro para nuestros niños.

Creemos firmemente en el potencial y las posibilidades de cada niño y niña y nos encontramos comprometidos con defenderlos y promoverlos. Partiendo de estas creencias los apoyamos para que junto a sus compañeros y maestras, a que los descubran y desarrollen, sin experiencia no hay aprendizaje.

En todo este tiempo hemos reafirmado nuestros valores incluyendo una educación basada en la diversidad, de modo que cada niño y niña se sientan atendidos, valorados y escuchados desde sus diferencias.

Queremos enseñar a los niños que ellos pueden aprender por sí mismos buscamos activar en los niños el deseo, la voluntad y el gran placer que proporciona el hecho de ser los autores de su propio aprendizaje.

Sostenemos que el aprendizaje es un proceso grupal donde cada individuo se alimenta por las teorías e hipótesis de los demás, es por ello que vemos al aprendizaje no como transmisión o reproducción, sino como un proceso de construcción de las razones, de los por qué, de los significados, del sentido de las cosas, de los otros, de la naturaleza, de los eventos, de la realidad, de la vida.

Queremos un niño, que busque relaciones con otros y con el ambiente , que viva intensamente con emociones, que elija y tome responsabilidad sobre sus acciones y decisiones, que pide ser mirado y escuchado y que se exprese a través de diferentes lenguajes. Un ser flexible solidario y creativo.