Fecha: 12 de abril, 2018 - 4:50 am

“Crimen y Castigo”


Es el título de la magistral obra literaria de, Fiódor Dostoyevski que nos permitiríamos utilizar como recordatorio permanente de las acciones punitivas que con odiosa frecuencia, hombres y mujeres sin conciencia, sin honor ni dignidad cometen casi a diario en perjuicio directo de la población peruana, y por lo que merecen castigo.

Estos desgraciados corruptos, practican tan abominables acciones en la seguridad de que serán cubiertos por un manto protector que le extienden otros individuos de su misma calaña.

En el Congreso de la Republica, que debería ser, el altar mayor del respeto a la legalidad, a la Constitución como madre de todas las leyes, se festinan trámites, se ocultan delitos y se maquillan entuertos cometidos por Madres y Padres de la Patria.

Hay tanto desaguisado, tanta asquerosidad acumulada, que se requieren pinzas, para no contaminarse.

Defender lo indefendible, es decir, intentar hacerlo nos obliga a preguntar; que tiene entre manos el Sr. Luis Galarreta, singular Presidente del Congreso de la Republica.

¿Piensa tal vez que es un predestinado por la Perversidad y la Impunidad, para proteger descaradamente a delincuentes disfrazados de Congresistas y salvarlos de la acción de la Justicia?

Tenemos acaso que recordarle que no es un santo varón sino todo lo contrario, que sus actos en la política nacional no están regidos por la Decencia, y mucho menos por la Verdad y la Integridad?

Y no es que seamos furiosos anti-galarretista o que le hayamos tomado ojeriza, mala voluntad, ó que le tengamos envidia, porque no siendo una persona, capaz, inteligente y preparada, ocupa un cargo tan importante y bien remunerado.

Sucede que en ocasiones el pasado nos alcanza y nos jala de la levita haciéndonos trastabillar.

El Sr. Luis Galarreta, hoy Presidente del Congreso, fúe años atrás militante empedernido del P.P.C. El color naranja provocaba vómitos y la colestirizada Keiko, pesadillas terribles. Como consecuencia del seguimiento de las acciones de la “Lideresa” (?). Luis Galarreta descubrió, profundamente asqueado, que ella era una entusiasta prácticante de maniobras mafiosas y que su instructor más cercano era nada menos que el “Señor” Alex Kouri Boumachar, hoy inquilino de una de las más conocidas y exclusivas cárceles del País.

Keiko Fujimori Higushi, según Luis Galarreta a través de entrevistas a casi todos los medios de prensa el 23 de Agosto del 2010 dijo qe ella representaba todo un “peligro” para la conservación de la democracia en el Perú, por sus prácticas mafiosas y que la que gobernó un tiempo, instauro un estilo de violación de derechos, un estilo de “corruptela” luego dejó el PPC, para inscribirse en el partido de su odiada Keiko.

Pero así como cambia el clima, y un día soleado se transforma en uno lluvioso, nuestro “Hombrecito del futuro”, hoy ha cambiado de opinión y de sentimientos hacia Keiko, hoy se inclina reverente al verla pasar, bendice sus huellas y cuida que los aportes mensuales de todos y cada uno de los congresistas anaranjados, lleguen con puntualidad a las manos de “Mark el rubio esposo e incansable administrados de los bienes de la familia.

Esta fidelidad de hoy contrasta severamente con la animadversasión de antaño, lo cual confirma el dicho; “se puede amar, aquello que alguna vez odiamos”.

Estamos plenamente convencidos de que hoy en día, Luis Galarreta puede poner las manos al fuego por Keiko sin dudarlo un solo instante.

El blindaje a favor de Yesenia Ponce, la desmemoriada congresista naranja practicado por Juan Carlos Gonzales, Milagros Takayama , y Milagros Salazar es asqueroso. El encubrimiento a favor de Luz Salgado, Héctor Becerril y Rosa Bartra que impidieron el allanamiento a locales de Fuerza Popular fúe también archivado a pesar de los innumerable documentos probatorios y declaraciones de las autoridades, se sumó a esta votación el cancerbero aprista Mauricio Mulder, ratificando así la unión aprofujimorista para delinquir.

El país está notificado, debemos esperar cualquier cantidad de barbaridades, abusos y atropellos.