Kuczynski la está haciendo larga


Nunca una renuncia política ha sido tan esperada como el que se le está exigiendo a Pedro Pablo Kuczynski quien, a pesar de todo el deshonor que significa su presencia en palacio de gobierno, se resiste a dar un paso al costado.

La elección de Kuczynski como presidente de la República es producto de una terrible coyuntura debido a una circunstancia que hizo que ciudadanos que jamás habrían votado por él hayan tenido que hacerlo. El señor es, por lo tanto, hijo de esas circunstancias, siendo lo grave el no tener una conducta apropiada quien dice representarnos.

Kuczynski es una falla de origen. Su temeridad y su poca comprensión de lo que significa la política y hacer política hicieron que el pobre hombre que ahora es presidente de un país, se lanzara a un escenario en donde hay que tener honor y decencia para poder estar. Sin embargo, la interpretación más aproximada podría ser que este individuo no tenga conciencia de la realidad y que vive sumido en esa dimensión donde están los desubicados, los que no tienen conciencia de sus actos y que pareciera ese ser al que unos infrahumanos lo eligieron para ser rey de su tribu, como en aquella famosa novela “La ciudad de los árboles”, de Julio Verne…Disculpen la analogía.

El señor Kuczynski debería ya haber renunciado. Ha demostrado no tener condiciones ni cualidades para el cargo de presidente de la República. Su permanencia en Palacio de gobierno es una afrenta a todos nosotros. Nos agrede permanentemente con sus expresiones, sus exabruptos, sus indiscreciones, sus deslices, sus carcajadas y todas esas actitudes que hacen que, de por sí, ponen en evidencia su carencia de idoneidad para un cargo público, y más para el de la primera magistratura de la nación.

Las vinculaciones con los grandes negocios cuando era ministro de Estado nos demuestran la maestría, la viveza y picardía de este sujeto que, manejando con arte y sapiencia aquello que se conoce como la puerta giratoria, se ha beneficiado grandemente del Estado, haciendo y levantando billete con la facilidad más grande y con más elegancia que en aquel caso para quien la plata le llegaba sola. Es el universo de esos sujetos que despotrican del Estado, pero han hecho su dinero expoliando al Estado y no defendiéndolo cuando estuvieron al servicio del Estado, porque el Estado ha estado siempre al servicio de estos.

Kuczynski ha demostrado su ninguna ponderación y su carencia de sindéresis para actuar como actúa la gente con honor. Este pobre sujeto es presidente del Perú gracias al voto de la izquierda y tiene ahora la mala conciencia de decir que “esos comunistas” quieren vacarlo y que están haciendo caso a gente corrupta. Todo ello nos demuestra la actitud de un sujeto sin escrúpulos, que no conoce la práctica de la gratitud porque solo se ha movido en ese mundo donde el dinero se consigue a través de intrigas, de negociados y componendas, lo que ya ha sido totalmente comprobado. Por lo tanto, hace bien el congresista César Villanueva Arévalo en impulsar su vacancia para devolverle su honor a un país que clama justica.