Mujer: Rayo creador de la luz divina


Al conmemorar y celebrar (uniendo las discrepancias a este respecto) ayer el Día Internacional de la Mujer, renovamos nuestros votos por la reeducación de nuestra sociedad para avanzar en su reivindicación hacia la plena realización de la EURÍTMIA del hombre y la mujer que enseñaban los Maestres Dr. Serge Raynaud de la Ferrière y Dr. David Juan Ferriz Olivares como una de las características fundamentales de esta Era del Saber (Aquarius) iniciada el 21 de marzo de 1948.

“La Mujer es el Rayo de la Luz Divina. Ella no es el ser que el deseo de los sentidos toma por objeto. Ella es Creador, debería decirse. Ella no es una criatura”. Estos hermosos y profundos pensamientos del poeta y místico persa Jalâloddîn Rumi, rescatados por el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, expresan muy bien las cualidades de ese ser maravilloso pero aún muchas veces incomprendido y maltratado (hasta por ella misma): LA MUJER.

A este respecto, recordamos algunos de los valiosos aportes de los autores antes mencionados:

Por ejemplo, cuando aclaran que:
“Para Freud y para Adler, la superioridad del hombre es un dato “a priori” que no ha sido jamás puesto en duda. [En cambio] JUNG TRATA A LA MUJER COMO PROFUNDAMENTE DIFERENTE DEL HOMBRE PERO A IGUALDAD. Él descubre en el psiquismo femenino las mismas posibilidades de evolución, pero la vía que conduce la mujer a una realización de ella misma (o INDIVIDUALIZACIÓN) es otra que aquella del hombre.”

Y continúa: “Y es así que para apuntalar nuestras teorías expuestas ya desde hace tiempo en nuestros libros, tomaremos textualmente de Ania Teillard: ‘La individualización que es lo contrario de un “individualismo” egoísta comporta una reconciliación de las polaridades “masculina- femenina” así como de las polaridades “consciente- inconsciente”. Para comprender esto, es preciso explicar un punto de vista central de la psicología Jungiana: aquel de “ANIMA-ANIMUS”. Un ser humano no es solamente hombre o mujer, sino que lleva en él dos sexos…Jung acentúa el lado psicológico de la cuestión. La mujer posee elementos masculinos, que condicionan en parte su carácter, pero que son dados en un estado más inconsciente que sus componentes esencialmente femeninos. Su espíritu batallador, porfiador, su ambición, su lógica a menudo deficiente, pueden evolucionar por una toma de consciencia y ser integrados en la totalidad de su psiquismo. Esos elementos o ese complejo autónomo, son “Animus” que aparecen en los sueños bajo la forma de personajes masculinos, se transforman durante el curso de un tratamiento psíquico según el método de Jung. La mujer tiene delante de ella una tarea maravillosa de RECONSTRUCCIÓN DE LA PERSONALIDAD, que puede llegar a una armonía y a la posibilidad de un resplandor social o de una creación. Pero, punto nuevo e importante, es que el hombre se encuentra él también delante de una tarea del mismo orden, en sentido inverso: la toma de conciencia de su feminidad inconsciente, su “Anima”, es decir su emotividad, su intuición su lado no-racional, a menudo desaprobado y escondido por él y la integración de ese aspecto de sí mismo, para llegar a su plenitud. La masculinidad sin feminidad que la completa y dulcifica no producirá mas que un bruto; LA FEMINIDAD, SIN ELEMENTOS PERTENECIENTES AL DOMINIO DEL LOGOS, INTELECTO Y VOLUNTAD, NO SERÍA MÁS QUE UNA PARCELA PASIVA DE LA NATURALEZA, INCAPAZ DE OTRA ACTIVIDAD QUE LA REALIZACIÓN DE SUS FUNCIONES BIOLÓGICAS. Los dos sexos tienen un deber de orden social y creador en el mundo, pero les incumbe otra tarea interior: su REALIZACIÓN INDIVIDUAL. Se trata no solamente de una unión entre los sexos, fuente de dicha, sino de la UNIÓN INTERIOR de las polaridades fundamentales en el hombre.”

Un ejemplo perfecto de la Maestría del equilibrio de las polaridades es nuestra querida Maestra la Venerable Sat Arhat (6to. Grado de Iniciación Mayor) Contadora María Nilda Cerf Arbulú quien manifiesta a plenitud el Descubrimiento de la Mujer Trascendental en su vida y sus enseñanzas ilustrando CÓMO PUEDE LA MUJER alcanzar esta excelsa realización; por ejemplo cuando enseña que: “Construir una casa, ponerle puertas y hacer las diferentes áreas, son necesidades humanas, pero no se suscribe a eso solamente la vida de un ser humano, sino con qué visión de vida, con qué conciencia el ser humano hace eso;…o si se es profesional, o si se tiene hijos, ¿con qué visión se tiene los hijos, cual es el objetivo de tener hijos, hacia dónde se va a conducir a los hijos?, o sea, es como tener que aquello que hacemos en la objetividad tenga también una razón de ser más trascendental porque si no todo se queda en un plano horizontal.”