Fecha: 9 de enero, 2017 - 7:57 am

Tarapoto, la ciudad y su gente- 15

atravezdelcristal

No podemos dejar de reconocer que Walter Grundel Jiménez con el asfaltado de las calles de Tarapoto está realizando una gestión que satisface a los ciudadanos. Si no tiene otras miras, su gestión de ocho años no será exitosa. No voy a insistir en el tema de que el gobierno local no tiene una política de arborización y espacios públicos para la gente. Ya no voy a tocar el tema de la gestión del actual alcalde; a menos que observe que tenga interés en temas de impacto como el servicio de agua potable, la planificación y el crecimiento de la ciudad, etc. Pero no puedo eximirme de pedirle si le puede dar una empujadita a Carlos Philco Balvín, en el asunto del asfaltado de las calles alrededor del Coliseo Cerrado de Morales, que los pobladores del sector están esperando más de quince años….Pero el alcalde de Morales nos puede dar una sorpresa; y eso estamos esperando.

El alcalde de Shapaja, Luis A. Delgado Babilonia, ha decidido asfaltar las calles de su distrito; sin embargo, pareciera ser que no habrían previsto sembrar árboles. ¿La Autoridad Regional Ambiental dirá algo? Shapaja, con una buena política turística, podría convertirse en un gran destino para los viajeros y me consta que ya mucha gente viaja a ese nuevo balneario que ha parecido despertar de una especie de letargo en que estuvo sumido por muchísimos años. Pero sus calles, que se están asfaltando sin considerar la vegetación, podrían jugarles en contra.

Las diversas gestiones han arrancado el segundo tramo y el final de sus gobiernos. Muchísima gente con la que siempre consulto dice, refiriéndose a las gestiones actuales: “¡No passsssa nada!” Los líderes, opina la gente, tienen poca o ninguna capacidad para no rodearse con la gente adecuada. Privilegian los currículos, los títulos, los diplomas, los pergaminos, cuando lo que se quiere es tener gente, más que con aptitudes, con actitudes para el cambio sincero y la mejora continua. Un reconocido político me acaba de comentar que, en muchos aspectos, sino en todos, ´estamos retrocediendo´.

Como tengo experiencia en gestión pública afirmo, lo que no debe sorprender, que al interior de las administraciones se llevan a cabo guerras soterradas por el poder y los asesores tendrían sus propios juegos e intereses. Existiría un proceso de manipulación que enreda a los líderes y por eso el aparente marasmo de algunas gestiones. Los líderes políticos tienen que tener lucidez para conocer a sus entornos y sus contextos. Ocurre, como en el caso de los chistes de Condorito, que adopta muchos personajes según la decisión de su creador: cuando en una de las historias donde funge de boxeador, el rival le estaba dando una paliza, su entrenador le aleccionaba al final de cada round: “No te preocupes, Condorito, porque le estás masacrando y en el siguiente round lo noqueas”.

Mario Ramírez García (Tarapoto, noviembre de 1958) es un conocido licenciado en Educación y actualmente se desempeña como subdirector del centro educativo José Antonio Ramírez Arévalo. De familia ancestralmente afincada en el barrio Partido Alto, es un escritor de relatos amazónicos, como producto de sus vivencias en el magisterio en diferentes lugares de la región San Martín. Ha tenido la gentileza de obsequiarme su trabajo “Mish… Viejo y otros relatos amazónicos”, producto de sus experiencias como estudiante en el colegio Jiménez Pimentel y como docente. Leer sus relatos es rescatar la memoria de los años sesenta y setenta del siglo pasado, por lo que recomiendo su lectura. A Mario Ramírez García le tengo un aprecio sincero y respeto por su gran calidad personal y profesional. ¡Saludos, Maestro!